domingo, 1 de julio de 2012

La jornada incluyó actividades recreativas y deportivas

La Manguera también celebró La Cruz de Mayo
La procesión recorrió las principales calles de El Pedregal y fue ganando volumen pues la gente se iba incorporando en el camino
ANA KARINA HERNÁNDEZ VIDES
En días pasados, se celebró en La Manguera la fiesta de La Cruz de Mayo, organizada por Carolina González, quien continúa el legado de la familia Reyes, que desde 1967 están a cargo de esta tradición. Esta actividad contó con el apoyo técnico de La Alcaldía de Chacao.
Los niños también la pasaron bien.
Se dio inicio a la actividad al mediodía, con juegos para los más pequeños de la casa. Al ritmo de la miniteca, los chicos saltaron en el colchón inflable, hicieron una carrera de sacos y bailaron con los ula ula. También hubo piñatas, Phineas, Ferb, Pebbels y unas cuantas princesas, salieron bastante magullados por decir lo menos. Los jóvenes también tuvieron su espacio. Una cancha de voleibol, otra de futbolito y una mesa de ping pong mantuvieron ocupados a los adolescentes.
Cultura Chacao, además de colaborar con la logística, consiguió un par de recreadores que mantuvieron a los chicos ocupados. Hubo muchas rifas, y ningún chico se fue a casa sin algún presente.
Mientras tanto, la cruz se iba embelleciendo de la mano de Beethoven, como cariñosamente le llaman en el barrio al florista Héctor Beethoven Hernández. “Aquí hay mucha cultura, mucho arraigo, mucha tradición, de muchísimos años. Esto es como un pueblo dentro de una ciudad”, comentó emocionado. Beethoven tiene una relación muy cercana con la comunidad, él adorna a todos los santos en El Pedregal.
Con aves del paraíso, gerberas, crisantemos, calas blancas, margaritas de colores, astromelias, solidaster, medallitas, palmeras, eucalipto, entre otras, se elaboraron ocho ramos grandes para decorar la mesa de la cruz.
A las cinco de la tarde, comenzó la misa. Un padre de la Iglesia San José de Chacao asistió para dirigir la eucaristía que se realizó debajo de un toldo blanco en el medio de la calle. Después de la ceremonia se realizaron actividades para los adultos. Entre estas, bastantes rifas para las mamás, quienes se ganaron artículos varios para el hogar.
Los músicos llegaron a las siete, junto a los cargadores de la cruz. La procesión, que recorrió las principales calles de El Pedregal, fue ganando volumen pues la gente se iba incorporando en el camino. Muchas caras curiosas miraban a través de sus ventanas la marcha. Otros, salieron de sus casas a ver pasar a la cruz.
Cuando se regresó al punto de partida, se realizaron los rituales típicos de La Cruz de Mayo: se tocaron los tambores de fulía, se cantó, y se recitaron las décimas. Una multitud variopinta de devotos, entonaron a coro. Luego, se repartió el sancocho y poco a poco la gente se fue retirando. Para otros, la fiesta siguió hasta el amanecer.

La procesión recorrió las calles de El Pedregal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario